El No sin música Festival del puerto de Cádiz es ya una cita indiscutible para todo el sur de la península y para todos aquellos que nos desplazamos a una tierra con encanto propio. Es todo un lujo que la 3ª edición del festival se haya trasladado al mismísimo puerto de la ciudad de Cádiz y que las instituciones apoyen la iniciativa de dos días de festival ampliando la oferta cultural a la música, que no todo es semana santa y fiestas populares.

A priori el cartel parece no casar del todo entre sí, pero una vez dentro te invade un “noseque” que te hace disfrutar desde el minuto uno del viernes 3 cuando las guitarras folk de Arizona Baby entran en juego y el barbudo con Raybans baila a las 20h con un calorcito que se desvanecer cerveza en mano. Más de uno habrá descubierto a un grupo con el que no sabían que iban a dar hasta llegar el No sin música festival.

El relevo lo tomó “El Bicho”, Miguel Campello que ni corto ni perezoso fumaba, bebía en vino en bota, se rompía la camisa y hasta daba volteretas entre canción y canción. Entre las más sonadas y coreadas por los asistentes estaba “De los malos” o “Parque Triana”.

¿Quién no recuerda a Mclan y su icono “Llamando a la Tierra”? Están mayores, pero se mueven bien en el escenario para recordar canciones que todos conocemos, aunque no lo creas te sabes más de una como “Carolina”, o “Miedo”.

Y llegó la Mala Rodriguez, la cabeza de cartel del viernes 3 de julio entre luces, humo y una atmósfera oscura para expulsar sus versos al público gaditano. Lo único que no me gustó fue que la mala no paraba de tirar agua, entiendo que era al público, pero solo llegaba a los fotógrafos y periodistas que estábamos en el foso intentando fotografiarla. A ver si le da coraje que le eche agua a un equipo suyo de música.

El segundo día del No sin música festival era esperado por muchos, pero antes la mayoría pudo disfrutar de la gastronomía y de las playas de Cádiz para reponer fuerzas. La tarde arrancó con Full en el escenario para dar paso a Elefantes, quienes repasaron su discografía de años atrás.

La noche cubrió el escenario del No sin música y las luces del escenario se encendieron para los madrileños Dover. Nuevamente hicieron un repaso por su gran trayectoria musical, eso si, dejaron de lado discos experimentales y más cercanos a la música disco para centrarse en trabajos duros y rocketos. Hasta la cantante, Cristina Llanos, tuvo un intento de jerga gaditana cuando comentó: “¿Ésta es la tierra donde se dice pisha y shosho?, pues este shosho os dedica esta canción”.

Y llegaron ellos, entre humo e intros musicales, el quinteto Vetusta Morla aún no habian tocado en Cádiz capital, y menos en el puerto. Sus canciones resonaron por toda la bahía y por toda la ciudad, desde el Estadio del Carranza hasta en el casco antiguo. El formato del concierto fue clavado a otros festivales, pero es normal si no has tocado antes en una ciudad que necesita conocer la fuerza del grupo desde el minuto uno, y lo consiguieron con “La Deriva”. Un concierto de 10 donde no faltó ni la canción más conocida como “Un día en el mundo” o versiones imposibles que solo ellos saben hacer.

Ahora solo falta esperar a conocer el cartel del No Sin Música 2016, y contar los días para volver.

 

José Baez
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José Baez

Periodista. Escribo sobre tendencias en música, fotografía analógica y cultura creativa. Creador y responsable de 2C Mag.
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