Es una pasada ver cómo cada año una villa blanca de la Sierra de las Nieves se convierte en Ojeando Festival. Un rinconcito que se hace grande donde disfrutar el inicio del verano entre amigos con la mejor banda sonora que puede haber.

Para los que aún no conozcan Ojeando Festival habría que especificar que Ojén durante dos jornadas cambia de nombre y sus vecinos hacen bandera de un espíritu acogedor en el que te sientes como en casa. Y esto solo es el ambiente de la zona, si ya decimos que hay música en directo y escenarios gratuitos mejor que mejor.

Viernes 1 de julio

La banda malagueña Hungry Butterfly abrió el inicio del festival el viernes 1 de julio presentando su último trabajo “Herida de muerte”, combinando los sonidos más electrónicos, bucles con letras indies. El apellido no le hace gala, Carlos Sadness inyectó buen rollo a lo largo del directo con “Perseide”, “Miss Honolulu”, “Bikini” ” o “Qué electricidad”: todos cánticos que hacen que bailes alrededor de tus amigos emanando amor. Ya entrada la media noche León Benavente casi rompe el escenario, o por lo menos el timbal base.

Los irlandeses Delorentos ya pueden decir que son la primera banda internacional que se sube al escenario Patio. Sus ritmos garage se coló haciendo coros en colaboración con el público. La verdad que para L.A. ya quedaba el público justo. Sonaron bien, el ritmo americano, la pronunciación de Luis Alberto es impecable pero la hora de programación creemos que no fue la acertada. No por la calidad sino por el estilo, llegamos a una pista de frenado de una montaña rusa cuando ibamos a 100km/h.

Pero los encargados de retomar las riendas de la noche y cerrar la primera jornada fueron los come bananas Elyella Dj´s, quienes pincharon canciones conocidas que hasta nos duelen los pies nada más recordar los bailoteos que pegamos.

Sábado 2 de julio

Para muchos, la programación del viernes era la mejor, pero #SOLDOUT no llegó hasta el sábado 2 donde los sonidos del bajo de Trepàt hacen que te animes a ladearte poco a poco y estribillos como el de “Torturas en los bares” hacen “arrancar” al baile al público. Deberían programar más a esta formación. Soleá Morente, que rodeada de un buen elenco de músicos presentó “Todavía”, un trabajo que fusiona el flamenco con el tango y el pop. Guitarras, bajos y batería acompañaron a la cantante durante la noche.

El público de la noche esperaba a Supersubmarina, pero todo hay que decirlo: Full es mucho Full. El formato que presentan es bastante decente y eso que había ocasiones en las que el sonido del escenario dejaba que desear, pero eso no es culpa del Full ni de ningún otro grupo.

Y sí, Supersubmarina fue el único grupo que puede decir que llenó el Escenario Patio (se llama así por que es un patio de colegio). La propuesta que presentaron fue “a lo seguro”, realizaron un amplio recorrido a través de toda su discografía, desde versiones “Tecnicolor”, “LN Granada” hasta nuevas como “Viento de cara” o “Arena y Sal”.

Si Delorentos fue la banda internacional del viernes, ella, Javiera Mena fue la ARTISTA del Sábado. Ella no necesita banda, solo unas compañeras bailarinas y sus “cacharritos” como ella llama a su equipo para pinchar las bases que hacen falta para cantar “Otra era” o “Espada”.

Entre truenos y lluvia estival llegó el turno de We are not Dj´s para cerrar el escenario Patio y la edición 2016 de Ojeando Festival. Con la lluvia quedaba ya poco público pero Paco y Yoli fueron inteligentes e hicieron lo que mejor saben, mezclar y hacer bailar.

 

José Baez
También en

José Baez

Periodista. Escribo sobre tendencias en música, fotografía analógica y cultura creativa. Creador y responsable de 2C Mag.
José Baez
También en

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *